El rey indiscutido de las brasas, uniendo lo mejor de dos mundos. Conocido en Argentina como Bife de Chorizo y en Venezuela como el legendario Solomo de Cuerito. Este corte premium sin hueso destaca por su espectacular capa de grasa externa —ese "cuerito" que al dorarse se vuelve crujiente y adictivo— garantizando una jugosidad extrema y un sabor con muchísima personalidad. Con un marmoleo perfecto y una ternura que se corta con el tenedor, es el corte estrella que no puede faltar en tu próximo asado. ¡El verdadero sabor que nos une!